12.4.12

Utrecht Halve Marathon 09.04.12

Aprovechando una visita a mi hermana, me acerqué el Lunes de Pascua a Utrecht con mi cuñado Pier. El día estaba desapacible: frío, viento, lluvia, pero el ambiente atlético podía con todo.
Los participantes en la carrera de 10km iban retirándose, los maratonianos estaban al llegar, y nosotros pensando en el medio maratón que tendría su salida a las 14h.
La organización, perfecta. En un gran pabellón de ferias, cercano tanto a la zona de salida/meta como a la estación central del ferrocarril, visitamos los distintos stands, recogimos el dorsal/chip, pasamos al área de vestuario/baños, consigna e incluso una zona para calentar a cubierto.
A falta de 10 min salimos a la intemperie. A no ser por el viento racheado, el día era bueno para correr; pero en absoluto para pasear o quedarse quieto mirando el espectáculo. Y aún así, la animación de público fue bastante aceptable.
La avenida de salida era larga y amplia, pero 2600 corredores ocupan bastante. Tuve que hacer alguna que otra cabriola para conseguir colocarme adelante.
¡Pum! Pistoletazo y vámonos. Salgo con solo 2 s de retraso y enseguida me voy acoplando a lo que parece ser un grupo en formación. Siempre detrás, contra el viento. Km 1 3:50. Me prometí a mí mismo salir a 4´ pero no me apetece empezar a descolgarme desde el principio. Sigo, pues. Km 2 3:45. Suicidio cantado, pero a ver quién es el guapo que se abre ahora que empezamos a subir un gran puente y el vendaval arrecia. 
Y así es cómo labro mi caída anunciada. El grupo pierde tiempo con lo del puente, pero pasado el mismo, y ya siguiendo la pista paralela al canal, avanza decidido a recuperarlo. Conclusión, pasamos el km 5 por debajo de 18:30 y yo empiezo a hacer la goma. En cuanto hay alguna irregularidad en el piso (escalón, adoquín...) me dejan atrás. 
Al final se me van yendo, imposible forzar tanto desde tan pronto, pero antes me aseguro no quedarme sin compañía; no era yo el único que estaba empezando a ceder. Mi ritmo sigue siendo bueno, demasiado. Por delante, el grupo alcanza a dos chicas. Una se queda con ellos y la otra les deja ir. Poco a poco le doy alcance y me pongo a su estela. 
Se llama Agnes Schipper y es la cuarta fémina. Más alta y fuerte que yo, ritmo regular, así que buena bigarda me he encontrado. Con decisión pasamos por el km 10 en 38:45. Genial. 
Transitamos por la zona más solitaria y alejada, y al poco veo que he debido perder cierta concentración. Por dejar pasar el tiempo a resguardo del viento y sin dar relevos he empezado a ceder la ventaja que llevaba sobre el ritmo de 4´. No solo se ha quedado en 1 min raspado, sino que empieza a costarme conservar ese ritmo. 
Así hasta el km 15, en el cual pasamos cerca de meta y enfilamos hacia el centro de la ciudad para callejear un poco. Aquí ya empiezo a notarme forzado, y Agnes se me va. Pero, ante mi sorpresa, se gira y me grita "venga, vamos" (en holandés, claro, pero seguro que dijo algo así). Eso me dio muchos ánimos, y al menos fui un rato aguantándole la distancia. 
Al adentrarnos por el centro, gran desengaño. Yo esperaba menos viento y más público. Y lo que me encontré fueron unas cuantas calles solitarias (la zona comercial estaba más allá) con un adoquín asesino para las fuerzas que me quedaban. Mi gozo en un pozo, y a aguantar la sangría; me sale un km en 4:08. 
En cierto momento veo que vuelvo a pillar a Agnes. Llego a su altura, le agradezco su camaradería y me pongo delante tomando el relevo. Ja. De repente, noto una molestia en el pecho y dificultades para respirar.   También un principio de mareo. Pues vaya. Me quedó atrás de nuevo y solo pienso en recuperar la compostura mientras salimos del molesto callejeo. 
Por fin volvemos a las anchas y largas avenidas de buen asfalto. No hemos debido ser los únicos en pasar dificultades, pues a lo lejos, por delante, diviso otra chica y un viejete de mi quinta que se me había escapado con el famoso grupo de principios de carrera.
Qué suerte, ya tenemos los dos una buena excusa para apretar los dientes e intentar rehacernos en los 2 últimos km. Me pongo delante, hago ver a Agnes que vamos a por la remontada, y empieza la persecución.  Poco a poco vamos comiendo terreno. Parece posible. Llega el último giro, pero la recta de llegada tiene todavía más de 1 km de largo. 
Agnes no acaba de seguirme y yo me centro en mi directo rival. Poco antes de darle alcance dedico unos metros a coger aire, de manera que cuando le adelanto, a falta de 200m, lo hago con decisión. Me mira, y al ver a su lado a otro tan viejo como él, hace un amago de reacción. Tarde, ya voy lanzado. 
Luego me enteré que categoría de veteranos no había más que una, supongo que a partir de 35 ó 40 años, con lo que en realidad, en esos 2 últimos km, había adelantado 4 posiciones. Pero estaba yo todavía a punto de entrar en meta. Cuando distinguí el reloj en lo alto, se acercaba inmisericorde a 1h24. Esprinté lo que pude (como atestigua la foto de arriba) y justito crucé por debajo. Uffffff.
Un momento de resuello, medalla al cuello, agua, bebida isotónica y camino del pabellón antes de empezar a quedarme frío, que no está el día para bromas. Secar, cambiar y esperar a Pier, que al rato llega contentísimo con su primera experiencia en la distancia. Venga, ya es hora de volver a casa y celebrarlo.

NaamIñaki Ramirez Arregui
WoonplaatsAmstelveen
AfstandBrooks Halve Marathon
CategorieMREC
Totaal plaats47 / 2650
Categorie plaats11 / 1813
Snelheid15,076 km/uur
9,0 km34:34
18,0 km1:10:50
Bruto tijd1:24:00
Netto tijd1:23:58
Uw relatieve finishpositie in het totale deelnemersveld van de Brooks Halve Marathon:



2 comentarios:

Guillem dijo...

Un momento de resuello y medalla al cuello... Vaya poeta que estás hecho!!

Y sí, la foto lo atestigua, te lo curraste en la recta para bajar de esos 1h24'!! Vas cogiendo forma, eh!

Zorionak!!

Carlos Payán Alonso dijo...

Qué bueno, sí señor. Por cierto, muchos vídeos, los he visto todos, jejeje. Terminaste bastante fuerte.

Un abrazo!!