7.10.10

XXIV Media Maratón Ciudad de Talavera

03.10.10 Talavera de la Reina (Toledo).

Mi plan de entrenamiento cara al maratón de Frankfurt ponía para hoy 24km con 21 de ellos a ritmo maratón. Hace 3 semanas hice 24km a 4:23/km y hace 6 semanas fueron 18km a 4:18. Vamos, que es el único tipo de entrenamiento que se me estaba resistiendo. Y qué mejor que hacerlo coincidir con una carrera como ésta, además llana. El lugar ideal para probar ritmos, así como irme acostumbrando a correr en asfalto con zapatillas mixtas (Asics DS Trainer).

No tenía muy claro qué ritmo llevar, pero tras el viajecillo la mañana se presentaba muy agradable para correr, sólo con algo de viento molesto. Así que saludé a Quique, calenté bien y no sé cómo ni porqué me vi de repente colocado en primera linea de salida.

¡Pum! Y allá que salgo rapidito entre los primeros. Me dejo llevar por la ola mientras el asunto se va estirando. Al paso por el primer km miro el reloj (3:50). Eh, muchacho, ya te estás colando. Suponiendo que mi ritmo para una hora de carrera puede andar por 3:53 y que un medio maratón me lleva más de una hora y veinte minutos, no debería correr a menos de 3:55.
Sin embargo, me encuentro en un bonito grupo. El ritmo es alto pero muy regular. La única incomodidad parece ser la cantidad de veces que hay que girar 180º. Bueno, y que por momentos las sensaciones son alternas acerca de si puedo o no mantener ese ritmo, siempre por debajo de 3:55.
Miro hacia atrás y no veo más que el vacío, así que, me digo a mí mismo, no haber hecho el canelo al principio, ahora no hay más que aguantar aquí. En el km 5 bebí unos sorbitos de agua, pero fue la única vez. Llevo fatal esto de beber en carrera, me corta la respiración y siempre acabo tragando mal y tosiendo.

Y así hasta el km9 en que va uno y le dice a su compi, qué, tiramos ya, y aceleran para ir a por el grupo de Quique, que siempre ha circulado 20m por delante. Bastante justito me llevaban ya como para intentar seguirles. Así que en un momento me veo sólo y, qué casualidad, empiezo a resentirme del esfuerzo. Y a tragarme todo el viento.
El ritmo se afloja un poquito, pero a fuerza de voluntad y concentración consigo que nunca pase de la barrera de los 4mpk. Aunque voy sólo, mantengo mi posición. Y cuando cumplo 1 hora de carrera, calculo que la he corrido justo a lo que creía era mi velocidad umbral (3:53). Y todavía me queda cuerda. Así que está claro, pues, que ahora mismo mi umbral de lactato debe andar más cercano a 3:50.
Llegan los km más críticos, 16-18. Al alcanzar a uno de los que se me habían escapado antes, decidí quedarme un km tras él. Aunque me daba la impresión de llevar un ritmo más flojo, calculé que me compensaba tanto por el descansito como por el viento que me cortaba, que me estaba molestando mucho.

Pero al paso por el cartel me desoriento. Según mi crono el último km me ha durado 5min. No creía que pudiera ir tan atrancado. Ni se me pasó por la cabeza que podía estar mal puesto el punto kilométrico, como así me lo indicaron al finalizar. El bajón psicológico fue fuerte. Para qué me iba a seguir esforzando si había perdido un minuto en un momento. Qué necesidad tenía de ir casi al límite en un día en el que tocaba ir a 4:10-4:15. Aún así, adelanté al chaval e intenté mantener un ritmo sostenido.
Dejé de mirar el crono, ya qué mas da. Me entretuve en la carrera. Poquito a poco me acercaba a un chico que había ido siempre en el grupo de Quique, al cual hacía bastante rato que saludaba en los cruces de sentido, bastante adelantado. Por detrás se me acercaba otro, que consiguió alcanzarme llegando al km20.

Vamos chaval, sígueme que puedes. Yo voy a ritmo, ya no pienso acelerar, me dice, vente conmigo que ya llegamos.
Uf, eso me devolvió la confianza. Es habitual encontrar atletas así de generosos en carrera, yo también ayudo a cualquiera cuando puedo. Es la solidaridad en el esfuerzo, la empatía de reconocerse a uno mismo en el otro. Me vi subiendo el ritmo de nuevo. Cogimos al de delante y también conseguimos unirle al grupo. Entramos los tres con energía en la avenida de meta. Larga, buscando la llegada. Pero había todavía que ir hasta el final y dar media vuelta. Apretamos el ritmo, giramos, y comenzamos el largo sprint. Al fin se ve el arco de meta y el reloj en todo lo alto, que pone..... 1:22:03-04-05-06.... hostias pedrín, si estoy en tiempo, venga vamos.... acelero con todo y cruzo meta. 1:22:23.

MMP por 5 segundos, toma ya. Un abrazo rápido con los compis de sprint y a intentar recuperarme de este último esfuerzo, que me produce náuseas secas, casi vómito. Dura poco, en unos minutos me siento recuperado y feliz. Un rato de charla, helado, cerveza... y un buen masaje, que los gemelos acabaron agarrotadillos. Hora de regresar.

Tiempo 1h 22m 23s (3:54 de media)
5º vet C masc (45-49) de 41
26º general de 239

2 comentarios:

CarLitros dijo...

Enhorabuena Iñaki. Está claro que el entrenamiento al final sale y que estás como una moto.

Y siguen pasando los meses y tú sigues mejorando.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Fue un privilegio verte correr,saludarte y sobre todo compartir contigo esos momentos de angustia a la llegada a meta. Acertaste. Ahora sí puedo cursar la invitación para trotar un día juntos y así poder disculparme, por supuesto después de Frankfurt,pero te cedo el marrón, tú eliges lugar y día. Admiro tu pasión contagiosa por este deporte,por eso espero que disfrutes al máximo de tu próximo maratón. Hasta pronto.