3.5.16
23.4.16
Las mejores fábulas de Esopo (s. VI a.C.)
A menuda fingimos despreciar aquello que secretamente anhelamos y sabemos inalcanzable.
La zorra y las uvas
Había una vez un apetitoso racimo de uvas colgando de una parra. Y también una zorra merodeando el lugar.
Saltó tan alto como pudo, tratando de morderlas sin atrapar más que aire, moscas y polvo. Lo intentó hasta que ya no aguantaba el dolor tan grande que sentía en los dientes. Probó a trepar por el árbol, pero el tronco era demasiado recto, la corteza demasiado fina y la primera rama demasiado alta. Cuando intentó agitar el árbol sólo consiguió que se moviera una pequeña ramita.
El dulce aroma de las uvas atrajo a numerosas avispas y mariposas que con toda facilidad volaban sobre las uvas, mientras la zorra permanecía en el suelo atónita y exhausta.
Las sombras de la tarde se habían hecho más intensas cuando la zorra, girándose y mirando hacia las uvas, decidió convencerse a sí misma de que aquéllas eran, sin lugar a dudas, las uvas más repugnantes, horrorosas, desagradables, incomestibles, indigestibles y, seguramente, las más agrias que había tenido el placer de no probar.
Con deliciosas ilustraciones de Helen Ward.
Ensemble, c´est tout (Anna Gavalda, 2004)
"Ce qui empêche les gens de vivre ensemble, c´est leur connerie, pas leurs différences..."
Un gros pavé à lire.
Hoyo de Manzanares 8 km Races Trail Running
17.04.2016
Esta zona ya conozco, y hace dos años corrí aquí. En esta edición han desdoblado la carrera en dos recorridos y de nuevo escogí el más corto, 8 km.
Un desastre. Salí demasiado rápido los primeros metros por el pueblo, y en cuanto llegó la primera cuesta me quedé vacío de repente. Casi me paro. Y no llevábamos ni 1 km. Los brazos me dolían y no podía ni levantarlos. Las piernas con una sensación horrible.
Llegó la pista de tierra, salimos del pueblo, y me adelantaban en manadas, ja ja ja. Por suerte, para el tercer km tocaba bajar. Me dejé ir relajado y al menos empecé a sentirme algo mejor.
Pero enseguida había que subir de nuevo, primero más llevadero, por donde está sacada la foto, y luego un tramo bastante duro donde algunos andaban. Ya me encontraba mejor y lo hice al menos dignamente.
La vuelta hacia el pueblo volvía a ser con perfil favorable y corrí bastante bien, aunque a esas alturas estaba todo vendido; apenas conseguía divisar a nadie por delante, y por detrás tampoco me iban ya a atrapar.
El último callejeo era largo y con mucho sube y baja, ya iba bien. Incluso conseguí disfrutar un poco acabando fuerte, después del desastre en la salida.
Tardé más de 33 min y clasifiqué 4º V45+ y 19º general de 300 corredores. Aún así me volví escopetado para casa, muy enfadado conmigo mismo. Ni con la edad aprendo, vaya zote, ja ja ja.
Esta zona ya conozco, y hace dos años corrí aquí. En esta edición han desdoblado la carrera en dos recorridos y de nuevo escogí el más corto, 8 km.
Un desastre. Salí demasiado rápido los primeros metros por el pueblo, y en cuanto llegó la primera cuesta me quedé vacío de repente. Casi me paro. Y no llevábamos ni 1 km. Los brazos me dolían y no podía ni levantarlos. Las piernas con una sensación horrible.
Llegó la pista de tierra, salimos del pueblo, y me adelantaban en manadas, ja ja ja. Por suerte, para el tercer km tocaba bajar. Me dejé ir relajado y al menos empecé a sentirme algo mejor.
Pero enseguida había que subir de nuevo, primero más llevadero, por donde está sacada la foto, y luego un tramo bastante duro donde algunos andaban. Ya me encontraba mejor y lo hice al menos dignamente.
La vuelta hacia el pueblo volvía a ser con perfil favorable y corrí bastante bien, aunque a esas alturas estaba todo vendido; apenas conseguía divisar a nadie por delante, y por detrás tampoco me iban ya a atrapar.
El último callejeo era largo y con mucho sube y baja, ya iba bien. Incluso conseguí disfrutar un poco acabando fuerte, después del desastre en la salida.
Tardé más de 33 min y clasifiqué 4º V45+ y 19º general de 300 corredores. Aún así me volví escopetado para casa, muy enfadado conmigo mismo. Ni con la edad aprendo, vaya zote, ja ja ja.
16.4.16
Medio Maratón de Segovia
10.04.2016
Cañonazo de salida bajo el acueducto para una carrera que recorre la ciudad por fuera y por dentro, por arriba y por abajo.
Nada más ver el globo de 1h30 allí que intenté acoplarme. Y para mi sorpresa, lo suyo me costó. Un poco forzado para una carrera tan larga, me lanzo a la aventura. Tras continuos desniveles, vamos bajando hacia el río. Recorrido soso unos ratos, bonito otros. Todo bien durante algo más de 9 km.
A partir de ahí, todo a peor. Primero me descuelgo del globo. Enseguida empieza la larguísima cuesta de vuelta hacia el acueducto desde el río. Y todo el mundo sube más rápido que yo. Me encuentro bastante atrancado. Supongo que no ayudaba la intensa sesión de spinning del día anterior.
Pasado el km 11 se entra hacia el centro, cruzando el acueducto. Mucha gente animando en esa zona. Me noto justito, y el callejeo no es muy agradable. Muchísimo adoquín y todos corriendo en fila india por las estrechas aceras. Ni siquiera por el centro abundan los tramos en llano. Y me sigo clavando en todos los repechos.
En la última parte de la carrera se vuelve a salir un poco, y en una avenida ancha me llega la puntilla. Un vendaval en contra me tiene casi sin avanzar. Lo paso fatal hasta que llega el final de la cuesta y el cambio de orientación. Al fin algo de terreno favorable para entrar de nuevo camino de la meta. Me repongo un poco y acabo con cierta fuerza.
Más de 1h31 me costó terminar. Mala marca y 6º de mi categoría para un recorrido difícil. En fin, no importa mucho, no es una carrera que hubiera preparado específicamente. Para compensar, comida de lujo multitudinaria con colegas y conocidos. Pas mal l´agneau.
Cañonazo de salida bajo el acueducto para una carrera que recorre la ciudad por fuera y por dentro, por arriba y por abajo.
Nada más ver el globo de 1h30 allí que intenté acoplarme. Y para mi sorpresa, lo suyo me costó. Un poco forzado para una carrera tan larga, me lanzo a la aventura. Tras continuos desniveles, vamos bajando hacia el río. Recorrido soso unos ratos, bonito otros. Todo bien durante algo más de 9 km.
A partir de ahí, todo a peor. Primero me descuelgo del globo. Enseguida empieza la larguísima cuesta de vuelta hacia el acueducto desde el río. Y todo el mundo sube más rápido que yo. Me encuentro bastante atrancado. Supongo que no ayudaba la intensa sesión de spinning del día anterior.
Pasado el km 11 se entra hacia el centro, cruzando el acueducto. Mucha gente animando en esa zona. Me noto justito, y el callejeo no es muy agradable. Muchísimo adoquín y todos corriendo en fila india por las estrechas aceras. Ni siquiera por el centro abundan los tramos en llano. Y me sigo clavando en todos los repechos.
En la última parte de la carrera se vuelve a salir un poco, y en una avenida ancha me llega la puntilla. Un vendaval en contra me tiene casi sin avanzar. Lo paso fatal hasta que llega el final de la cuesta y el cambio de orientación. Al fin algo de terreno favorable para entrar de nuevo camino de la meta. Me repongo un poco y acabo con cierta fuerza.
Más de 1h31 me costó terminar. Mala marca y 6º de mi categoría para un recorrido difícil. En fin, no importa mucho, no es una carrera que hubiera preparado específicamente. Para compensar, comida de lujo multitudinaria con colegas y conocidos. Pas mal l´agneau.
15.3.16
Mataelpino TactikaTrail 11,3 km 300mD+
13.03.2016
Bueno, estaba deseando que pasara el maratón de Sevilla para empezar la temporada de montaña. Y dos semanas llevo ya disfrutando a tope de nieve y monte, aprovechando que ahora vivo en la sierra.
Este domingo había carrera en Mataelpino, cerca de La Pedriza. Y salió un día espectacular, casi primaveral. Los más valientes se atrevieron con la carrera larga (20 km), que iba hasta Canto Cochino subiendo dos veces el collado Porrón. A mí me iba más la corta (11,3 km) que discurría por monte bajo.
Me encontré con dos colegas, Mikell y Vicalvarock. Ellos son de los que comandan la carrera, así que pasamos unos buenos ratos al acabar, en la larguísima espera para la entrega de trofeos. Salimos del pueblo a las 10:50h pues, escopetados cuesta abajo. Primero pista, luego sendero.
Empecé fuertecillo, pero aún así la gente parte escopetada y me iban pasando. Por los caminos ya iba imponiendo algo mi ritmo, y al llegar al sendero no me encontré con gran retención. La bajada era como a mí me gusta, estrecha, virada, con tierra, regueros, piedra, sin mucho desnivel y poco técnica. Se corre rápido y al tiempo tienes que vigilar cada pisada. Pero sin gran peligro, una gozada.
Luego venía una zona de pista más ancha donde avanzar posiciones. Algunos de los que bajan más rápido que yo no tienen luego el mismo ritmo. Y el tercer cuarto de carrera era el más bonito. De nuevo nos metemos por el bosque, y esta vez para ganar altura. Las cuestas son de mi gusto, a ratos exigentes pero siempre corribles, sin necesidad de subir andando. El pelotón va ya muy estirado y tengo que visualizar las marcas entre la maleza para no perdeme. Terreno muy entretenido, con repechos y descansos. Y otra trepidante bajada para volver a la pista por la que habíamos pasado en la primera parte.
El último cuarto de carrera mantenía el interés al pasar de nuevo por los senderos iniciales, se sube chapoteando entre regueros de agua. El tramo final, sin embargo, era algo más soso, todo era alcanzar de nuevo el pueblo por una pista ancha y durilla de subir. Pero alcancé a un chaval y el uno por el otro nos animamos para hacer más llevadero ese final.
La entrada en meta en todo caso era acogedora, con mucho ambiente y bien organizada, en el mismo centro del pueblo. En resumen, bonita carrera y muy contento con esta primera toma de contacto con la montaña. Además, segundo de mi categoría. Un buen principio.
Bueno, estaba deseando que pasara el maratón de Sevilla para empezar la temporada de montaña. Y dos semanas llevo ya disfrutando a tope de nieve y monte, aprovechando que ahora vivo en la sierra.
Este domingo había carrera en Mataelpino, cerca de La Pedriza. Y salió un día espectacular, casi primaveral. Los más valientes se atrevieron con la carrera larga (20 km), que iba hasta Canto Cochino subiendo dos veces el collado Porrón. A mí me iba más la corta (11,3 km) que discurría por monte bajo.
Me encontré con dos colegas, Mikell y Vicalvarock. Ellos son de los que comandan la carrera, así que pasamos unos buenos ratos al acabar, en la larguísima espera para la entrega de trofeos. Salimos del pueblo a las 10:50h pues, escopetados cuesta abajo. Primero pista, luego sendero.
Empecé fuertecillo, pero aún así la gente parte escopetada y me iban pasando. Por los caminos ya iba imponiendo algo mi ritmo, y al llegar al sendero no me encontré con gran retención. La bajada era como a mí me gusta, estrecha, virada, con tierra, regueros, piedra, sin mucho desnivel y poco técnica. Se corre rápido y al tiempo tienes que vigilar cada pisada. Pero sin gran peligro, una gozada.
Luego venía una zona de pista más ancha donde avanzar posiciones. Algunos de los que bajan más rápido que yo no tienen luego el mismo ritmo. Y el tercer cuarto de carrera era el más bonito. De nuevo nos metemos por el bosque, y esta vez para ganar altura. Las cuestas son de mi gusto, a ratos exigentes pero siempre corribles, sin necesidad de subir andando. El pelotón va ya muy estirado y tengo que visualizar las marcas entre la maleza para no perdeme. Terreno muy entretenido, con repechos y descansos. Y otra trepidante bajada para volver a la pista por la que habíamos pasado en la primera parte.
El último cuarto de carrera mantenía el interés al pasar de nuevo por los senderos iniciales, se sube chapoteando entre regueros de agua. El tramo final, sin embargo, era algo más soso, todo era alcanzar de nuevo el pueblo por una pista ancha y durilla de subir. Pero alcancé a un chaval y el uno por el otro nos animamos para hacer más llevadero ese final.
La entrada en meta en todo caso era acogedora, con mucho ambiente y bien organizada, en el mismo centro del pueblo. En resumen, bonita carrera y muy contento con esta primera toma de contacto con la montaña. Además, segundo de mi categoría. Un buen principio.
29.2.16
Maratón de Sevilla
21.02.2016
Se celebra este año en Sevilla el Campeonato de España de maratón, y el ambiente es estupendo. Mucha gente y de muy diversos lugares. Tiempo agradable para correr.
No estaba yo muy animado, pues tampoco había realizado una buena preparación. Pero allí estábamos en la salida, dispuesto al menos a terminarlo con dignidad o, al menos, disfrutar en lo posible del paseo.
Salí sin reloj, calculo que a 4:20/km como muy rápido. Y la película fue bastante lineal: poco a poco fui bajando el ritmo, en todo momento me fue adelantando gente. Desde el km 7,5 ya me fui parando en los avituallamientos. Primero a beber y más tarde a comer. El km 10 lo pasé en 45 min. En ese momento todavía pensaba en mantener esa media, pero al paso por el medio maratón me alcanzó el globo de 3:15. Pensé que sería sencillo acloplarme al grupo, pero tampoco. Al poco empecé a sentirme algo forzado y me descolgué. Ni la camiseta de calentamiento me había quitado.
Más tarde pensé que aunque iba lento, al menos me sentía medianamente cómodo. Especulaba con acelerar en la última parte de la carrera. Pero pasó el km 30, y con ello llegó el primer aviso para los cuádriceps, dolor, sensación de inminente calambre. Vamos, parecido a otros maratones. Aflojé todavía más y conseguí relajar la molestia, pero duró poco. Las piernas no permitían ninguna alegría. Una pena, pues de respiración iba como nuevo. En fin, con paciencia fueron pasando los kilómetros.
Ha sido mi maratón más turístico. El recorrido era muy bueno para ver la ciudad y me dio tiempo a disfrutarlo. Pero no la carrera. Acabé en 3h30 y con la sensación de que no me compensa preparar maratones. A otra cosa, mariposa.
Se celebra este año en Sevilla el Campeonato de España de maratón, y el ambiente es estupendo. Mucha gente y de muy diversos lugares. Tiempo agradable para correr.
No estaba yo muy animado, pues tampoco había realizado una buena preparación. Pero allí estábamos en la salida, dispuesto al menos a terminarlo con dignidad o, al menos, disfrutar en lo posible del paseo.
Salí sin reloj, calculo que a 4:20/km como muy rápido. Y la película fue bastante lineal: poco a poco fui bajando el ritmo, en todo momento me fue adelantando gente. Desde el km 7,5 ya me fui parando en los avituallamientos. Primero a beber y más tarde a comer. El km 10 lo pasé en 45 min. En ese momento todavía pensaba en mantener esa media, pero al paso por el medio maratón me alcanzó el globo de 3:15. Pensé que sería sencillo acloplarme al grupo, pero tampoco. Al poco empecé a sentirme algo forzado y me descolgué. Ni la camiseta de calentamiento me había quitado.
Más tarde pensé que aunque iba lento, al menos me sentía medianamente cómodo. Especulaba con acelerar en la última parte de la carrera. Pero pasó el km 30, y con ello llegó el primer aviso para los cuádriceps, dolor, sensación de inminente calambre. Vamos, parecido a otros maratones. Aflojé todavía más y conseguí relajar la molestia, pero duró poco. Las piernas no permitían ninguna alegría. Una pena, pues de respiración iba como nuevo. En fin, con paciencia fueron pasando los kilómetros.
Ha sido mi maratón más turístico. El recorrido era muy bueno para ver la ciudad y me dio tiempo a disfrutarlo. Pero no la carrera. Acabé en 3h30 y con la sensación de que no me compensa preparar maratones. A otra cosa, mariposa.
1.2.16
Medio maratón de Getafe
31.01.2016
Pues después de la decepción de Nochevieja no se presentaba un buen mes de enero por delante. Poca confianza, poco animado cara al maratón de Sevilla, muy liado en lo personal... así que dejé pasar las competiciones y me dediqué a entrenar.
He entrenado bien pero reservándome un poco: menos kilómetros, ritmos más modestos. El entrenamiento largo de los domingos, sin embargo, me ha sentado fatal. He entrenado bastante intenso los sábados, llegando al domingo poco recuperado.
Este último domingo, sin embargo, descansé un poco más y fui al medio maratón de Getafe. No con la idea de probarme, sino para acompañar a un colega, Abel AFA. Su ritmo era 4:10 - 4:15 y a mí me parecía bien como entrenamiento exigente.
Salimos muy atrás, así que tardamos mucho tiempo en coger ritmo, amén de acumular bastantes metros de más. Siempre juntos y adelantando posiciones, pasamos por el km 10 algo retrasados. Y el fallo fue querer avivar el ritmo. Abel lo pagó a no mucho tardar y empezó a quedarse. Me empeñé en esperarle y tirar de él. También él daba tirones a ratos, pero luego se hundía. Empezó a adelantarnos gente, cada vez más. Mala señal. Pero bueno, al final conseguimos llegar con dignidad en hora y media.
El día había sido espléndido, primaveral, y aprovechamos para unas cañitas con PabloPolaco, Beto y Alespinar. A seguir.
Pues después de la decepción de Nochevieja no se presentaba un buen mes de enero por delante. Poca confianza, poco animado cara al maratón de Sevilla, muy liado en lo personal... así que dejé pasar las competiciones y me dediqué a entrenar.
He entrenado bien pero reservándome un poco: menos kilómetros, ritmos más modestos. El entrenamiento largo de los domingos, sin embargo, me ha sentado fatal. He entrenado bastante intenso los sábados, llegando al domingo poco recuperado.
Este último domingo, sin embargo, descansé un poco más y fui al medio maratón de Getafe. No con la idea de probarme, sino para acompañar a un colega, Abel AFA. Su ritmo era 4:10 - 4:15 y a mí me parecía bien como entrenamiento exigente.
Salimos muy atrás, así que tardamos mucho tiempo en coger ritmo, amén de acumular bastantes metros de más. Siempre juntos y adelantando posiciones, pasamos por el km 10 algo retrasados. Y el fallo fue querer avivar el ritmo. Abel lo pagó a no mucho tardar y empezó a quedarse. Me empeñé en esperarle y tirar de él. También él daba tirones a ratos, pero luego se hundía. Empezó a adelantarnos gente, cada vez más. Mala señal. Pero bueno, al final conseguimos llegar con dignidad en hora y media.
El día había sido espléndido, primaveral, y aprovechamos para unas cañitas con PabloPolaco, Beto y Alespinar. A seguir.
3.1.16
San Silvestre Vallecana Internacional
Se acaba el año y sigo saliendo a entrenar de corto al mediodía, un escándalo...
Las últimas semanas hice más kilómetros a la vez que bajaba el ritmo. Entre eso y ciertos abusos gastronómicos propios de estas fechas me planté en la salida de la Vallecana con dudas acerca de mi estado de forma. Dudas que tardé en disipar... entre cuatro y cinco kilómetros.
Salí a por todas, comme si de rien n´était. Todo bien hasta el paso por el km 5 en el Paseo del Prado. En la oscuridad creo ver 18:40. No era mal tiempo, pero unos metros después, por Atocha, ya perdía ritmo. Empezaban a adelantarme sin piedad y ya no tenía fuerzas ni para aprovechar la cuesta abajo.
La señal del km 8 marca la entrada en Vallecas y el inicio de una larguísima subida. 30:30 era todavía un tiempo de paso digno, me veía acabando por debajo de 39 min.
Pero nada de eso. Las fuerzas, y la moral, fueron a menos. Subí al tran tran, muy justito, deambulé como pude el último kilómetro y enfilé la puerta del estadio. En la recta de llegada vi el reloj, doblando al minuto 40. Qué desastre, en esos dos últimos kilómetros había perdido hasta la vergüenza. Fracaso total y ducha de realidad.
Hoy mismo, domingo, salí temprano con los colegas para rodar unos 20 km. No les puede seguir más que la primera media hora. Acabé fundido, muy lento, medio mareado.
En fin, como dice mi padre: llega un nuevo año, pues a empezar otra vez, ¿no?
Le sel de la terre (Wim Wenders, J.R. Salgado, 2014)
Depuis 40 ans, le photographe Sebastiao Salgado parcourt les continents sur les traces d´une humanité en pleine mutation.
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