11.6.11

On Chesil Beach (Ian McEwan, 2009)


Primera novela que leo en inglés. Y nada fácil, por cierto. Pero claro, tengo mis trucos. Iba leyendo primero la edición en castellano y luego la alternaba con la edición inglesa. Fenomenal. Gracias a ello conseguí disfrutar no solo de leer la novela en su idioma original, sino también degustar de primera mano la belleza de la prosa de McEwan.
¿La novela? Pues nada mejor para saber sobre ella que el comentario que he leído de otra blogera, Elena, que supongo no se molestará por poner el enlace:

5.6.11

Midnight in Paris (Woody Allen, 2011)


Un escritor norteamericano algo bohemio llega con su prometida Inez y los padres de ésta a París. Mientras vaga por las calles soñando con los felices años 20, cae bajo una especie de hechizo que hace que, a medianoche, en algún lugar del barrio Latino, se vea transportado a otro universo donde va a conocer a personajes que jamás imaginaría iba a conocer...

Midnight in Paris es una película paradójica: por un lado, celebra los clichés de una ciudad que Allen adora tanto como Nueva York, y, por otro, siente la necesidad de desmontar la dimensión simbólica de esos clichés, materializada en un dream team de la vida bohemia del París de los años 20 que parece un parque temático para intelectuales de pacotilla, y que Allen recrea sin miedo a hacer el ridículo.

Es en los requiebros de esa fantasía imposible donde Allen logra que Midnight in Paris se convierta en una película original. El viaje en el tiempo que emprende su alter ego en la pantalla le permite reivindicar el presente como tabla de salvación. El hombre siempre quiere lo que no tiene, y ese deseo no es otro que el de escapar de la muerte, el de dejar su huella para la posteridad. Y por muy ligera y cálida y deliciosa que sea esta comedia, el poso que deja es pura melancolía.

29.5.11

Cross Bº del Pilar (Madrid)


29.05.2011
Un poco cansado de esperar a que se cure mi rodilla (me lesioné a primeros de marzo, justo cuando empezaba a recuperarme de otra lesión, isquiotibiales, que me había dejado tieso el 20 de enero), decidí a última hora acompañar a mis colegas Jose y Paco a este cross de 7,8km que se desarrolla por el Parque Norte del barrio del Pilar.
Y ha resultado ser un bonito escenario, con un trazado durillo y sinuoso. A las 10h, con un sol no muy agobiante, hemos salido cuesta arriba. Prudentes desde el principio, sin conocer todavía el recorrido. Cortos y fuertes repechos, un poco p´arriba, otro poco p´abajo, cortos tramos de llano, tierra irregular lo más, algo de hierba, bastante entretenido. Muchos giros y casi cuatro vueltas al parque. Lo principal era llevar un ritmo que no nos hiciera sufrir desde muy pronto.
Y salió bien. Hasta la tercera no notamos dificultades, y cuando empezaron a fallar las fuerzas ya estábamos acabando. Hemos acabado casi juntos y muy satisfechos con la jornada atlética. La última vuelta se nubló y el alivio se completó con un pequeño chaparrón tras la llegada. Qué más se puede pedir, buenas sensaciones y pocas molestias. Crucemos los dedos para el futuro.

15.5.11

Cercedilla - La Barranca BTT

15.05.2011
Un año después he vuelto a la sierra con la bici, con el mismo grupo. Un día espléndido y gran alegría por reencontrarme con Miguel Ángel y sus colegas. Como algunos tenían inminentes retos, hoy era el momento de disfrutar de un agradable paseo serrano.
Salimos desde la estación de Cercedilla camino del pueblo de Navacerrada. Y de allí al valle de La Barranca. El único esfuerzo del día fue subir por la pista forestal hasta el mirador de Las Canchas, con un último tramo de arena suelta al 22%. Me encontré muy bien de fuerzas y subí rapidito. Las vistas desde el mirador son espléndidas, tanto hacia la sierra como hacia Madrid.
Lo duro para mí es la bajada a la ctra. del puerto de Navacerrada. Tramos muy empinados, bastante técnicos. Mi técnica es algo elemental, y mi vieja bici de frenos de zapas me deja con los dedos agarrotados. Bonita travesía de vuelta a Cercedilla y gran final paladeando una cerveza fría con limonada.
40km y 1300m+. Ideal inicio de temporada, espero que haya más.

1.5.11

Entre copas (Alexander Payne, 2004)


Miles, un divorciado deprimido, aspirante a escritor y apasionado del vino, propone a su viejo amigo Jack, un actor fracasado que está a punto de casarse, hacer un viaje para visitar viñedos y probar vinos antes de su boda.
Forman una extraña pareja: Jack es un seductor, Miles es un aprensivo. Jack pretende saborear sus últimos días de libertad, Miles solo aspira a paladear un vino perfecto. Jack se conforma con un Merlot barato, Miles se muere por el perfecto Pinot. De hecho, lo único que tienen en común son sus ambiciones fallidas y la pérdida de la juventud. En cualquier caso, pronto se van a embriagar de vino y de mujeres. Jack se enamora como un chiquillo de una experta catadora de vinos y amenaza con cancelar su boda. También Miles tendrá su cita romántica. Ambos se tambalean peligrosa y cómicamente en la crisis de la mediana edad.

Mondo et trois autres histoires (J.M.G. Le Clézio, 1978)


Mondo es un chico de 10 años, huérfano y bohemio, que lo mismo le gusta pasear por la orilla del mar y disfrutar de su tranquilidad, que mezclarse con todo tipo de gente por las calles atestadas de la ciudad.
Lullaby es una adolescente que un día decide no volver a la escuela para disfrutar del mar.

Buena literatura. Belleza. Una lectura en la que el espíritu de sus personajes te atrapa y te lleva por intensos paisajes.

22.4.11

La Parure et autres nouvelles (Guy de Maupassant)


La Parure
Une aventure parisienne
À cheval
Les Bijoux
Le Père
La Dot
Le Rendez-vous


París fin de siglo (XIX). En la capital de los placeres y los encuentros se urden también dramas íntimos: pasiones fatales, esperanzas frustradas, aventuras felices que, de repente, desembocan en tragedia.

Con un realismo sin concesión y sin tomar partido, Maupassant evoca en estas historias los avatares de hombres y mujeres atrapados en las redes de un destino difícilmente controlable.

Una perfecta edición para los que nos iniciamos con deleite en la lectura de los pequeños clásicos de esta gran lengua.

10.4.11

Gone, Baby, Gone (Ben Affleck, 2007)



Gone, Baby, Gone (Dennis Lehane, 1998) fue traducida al castellano como Desapareció una noche, y cuenta la historia de dos jóvenes detectives privados, Patrick Kenzie y Angela Gennaro, que buscan a una niña de cuatro años, hija de una drogadicta, que ha sido secuestrada en uno de los barrios más sórdidos de Boston.


No hace mucho Clint Eastwood adaptó otra novela de Lehane, Mystic River. Ahora el turno es para Ben Affleck y la así denominada en castellano Adiós, pequeña, adiós. Las dos novelas me gustaron mucho cuando las leí. En imágenes no es lo mismo en cuanto a profundidad, pero añaden aportaciones visuales interesantes.


Hablemos pues de Gone, Baby, Gone. Un film brillante y muy lúcido. Un thriller que habla sobre los valores morales, y lo hace de forma tan natural que las cientos de preguntas que pasan por la cabeza de todos los personajes del film, también pasan por tu cabeza, y te preguntas que harías tú ante tal dilema, ante unas situaciones tan comprometidas. ¿Qué es lo correcto? ¿Qué es lo incorrecto? ¿Quién tiene razón si es que alguien la tiene?


Sin ninguna prisa, el filme se toma su tiempo, y dosifica la información de forma certera, hasta desvelarnos las entrañas de cada uno de sus habitantes. Quizás de manera un tanto tramposa, pero a la vez rabiosamente efectiva. En los momentos en los que uno piensa que la acción va a decaer de forma inexorable, resurge con más fuerza aún.


Pero es en el terreno moral donde este trhiller pone toda la carne en el asador. Cada decisión, de cada personaje, posee una múltiple lectura. Lo correcto y lo erróneo son dos caras de una misma moneda. Affleck consigue humanizar a todas y cada una de sus criaturas, desde la más detestable hasta la más adorable. Todas tienen sus motivos, todas intentan hacerlo lo mejor posible, y todas se equivocan. Desde la desastrosa madre, hasta el (aparentemente) ejemplar y modélico policía.


Entre unos y otros, emerge la figura del protagonista, un detective encarnado por Casey Affleck. Magnífica composición la de este héroe de aparente fragilidad, pero de convincentes y sólidos recursos. Con una integridad que va creciendo a medida que se involucra en el caso, y que lo lleva a pelear por la verdad hasta sus últimas consecuencias. Aunque sus decisiones puedan traer nefastas consecuencias (incluso para él mismo), su estricto sentido del deber le otorga la fuerza moral que otros han perdido por el camino. Le corresponde el papel de catalizador de todas las vertientes que confluyen en este amargo retrato de parte de nuestra sociedad actual. Y, realmente, lo borda.


Quizás un tanto obvia en algún momento, demasiado explicativa en algún otro; pero el tono general es duro y sin concesiones gratuitas. La película no deja de plantear preguntas, no juzga a sus personajes, indaga sin tapujos en las fronteras que delimitan el bien y el mal, lo aceptable y lo inaceptable, lo moral y lo inmoral.


4.4.11

Cuenta conmigo -Stand by me- (1986, Rob Reiner)




Basado en un cuento de Stephen King y protagonizado por el maravilloso River Phoenix, “Cuenta conmigo” es un bellísimo relato de iniciación, una historia sobre la pérdida de la inocencia y el siempre tortuoso descubrimiento del mundo de los adultos, a través de los ojos de cuatro niños que van en busca de un cadáver.

Es difícil no escribir sobre esta película sin dejarse llevar por la nostalgia. Han pasado más de 20 años desde su estreno, River Phoenix murió trágicamente en 1993 y Rob Reiner no ha podido igualar el éxito de este filme. El mundo ha cambiado mucho desde entonces, las grandes verdades de la vida se aprenden en Internet o en la televisión y los amigos poco a poco van dejando su naturaleza terrenal por una virtual. No sé si es porque esté envejeciendo, pero me es difícil no extrañar aquellas épocas en donde el mundo era más sencillo y menos prevenido, en donde la inocencia no era vista como un defecto y la ingenuidad era una condición sine qua non de la infancia. Y es por eso que me gusta tanto esta película, por saber documentar un tiempo que de una u otra forma yo alcancé a vivir y a disfrutar, porque aún se permite la licencia de creer en algo tan escaso en estos días, la verdadera amistad, por saber ensalzar la palabra y sus posibilidades de sanar, consolar y apoyar. (Escrito por Nelson)

13.3.11

In the Electric Mist (Bertrand Tavernier, 2009)


Lt. Dave Robicheaux, a detective in New Iberia, Louisiana, is trying to link the murder of a local hooker to New Orleans mobster Julie (Baby Feet) Balboni, who is co-producer of a Civil War film. At the same time, after Elrod Sykes, the star of the film, reports finding another corpse in the Atchafalaya Swamp near the movie set, Robicheaux starts another investigation, believing the corpse to be the remains of a black man who he saw being murdered 35 years before.

La vida no es igual en todas partes. Hay lugares maravillosos para vivir, otros son horribles, algunos peligrosos o para vivir aventuras, los hay monótonos y aburridos, llenos de historia o tierras vírgenes… así hasta casi el infinito. Por azar a cada uno le toca vivir en uno en concreto y a lo largo de su vida podrá, o no, conocer otros lugares. Eso dependerá de la curiosidad que se tenga. Pero existe una serie de lugares que, a pesar de que nunca hayamos estado, los conocemos relativamente bien. Ya sea por la literatura, el cine, la música, la pintura… El sur de estados Unidos es uno de esos lugares.
“In the electric Mist” es una película sobre un asesino en serie que es buscado por un policía ex-alcohólico. Nada nuevo. Es cierto. Pero tiene algo que la hace maravillosa. El lugar donde acontecen los hechos… el Sur. Con sus ciénagas y pantanos, con su blues, con su blanco-gordo-ricachón-racista, con su viejo negro tocando la guitarra en el porche de su casa, con su militar retirado que ahora es policía, con sus jóvenes urbanitas que no entienden el Sur… y cómo no, con su historia, con su Guerra de Secesión, con su derrota por los estados del norte. Y es este el principal tema de la película. La derrota y el abolicionismo en el inconsciente colectivo del sur. Porque la derrota aún no ha sido olvidada, y por eso, en cuanto el policía, interpretado magníficamente por Tommy Lee Jones, tiene visiones, charla con un general confederado, y reflexionan sobre lo lento que pasa el tiempo y lo poco que cambian las cosas.
No es casualidad que el asesinato de una joven se mezcle con el asesinato en el pasado de un negro. No es casualidad que los protagonistas sean los mismos. No es casualidad que la vida siga igual en muchos lugares… en fin, no es casualidad la fotografía con la que termina la película. (Crespok, filmaffinity)