23.2.11
3000ml Cto. Madrid Veteranos PC
10.1.11
10km Trofeo Páris. Cto. Madrid Veteranos

Mañana ideal para correr. Bastante nublado pero sin lluvia, tampoco frío. El parque lineal del Manzanares ofrece un muy agradable circuito y el club Páris lo organiza fenomenal. Poco más de cien veteranos nos hemos dado cita para disputar el campeonato provincial de 10km ruta.
Salida limpia y rapidita. Los dos primeros km a 3:40, cada uno buscando su sitio. Se alterna asfalto con camino de tierra, en general bastante plano y compacto. Una vez nos estiramos, en pocas ocasiones coincido con alguien, toca correr bastante solo. Por suerte hay colegas animando, PepeTroncha, PacoG, Dgranda, Alespinar, Oscar Artalejo... gracias a todos.
Octavo de mi categoría. Contento, pues. Confirmando un nivel más que aceptable para estar con kg de más y entrenos de menos. Y con ilusión de empezar a darle un poco de alegría al cuerpo en los entrenamientos, que ya va siendo hora de esforzarse.
Un poco más temprano fue la carrera popular, donde corrían muchos estimados colegas. Junto a Juanjo Crespo y Dgranda pasamos un rato entretenido dando ánimos. Estaba Tutty por delante, trabajándose el sub36. Luego venía Duquito lanzado, que a última hora, viendo que le daban caza, tuvo la cortés idea de quedarse a acompañar a su suegra (sic). Al poco Luis, gran ritmo hoy y empezando a sacarle partido a la distancia con un sub39. Enseguida Tronchamozas, muy solvente, más cerca ya del 39 que del 40. Y last but not least el equipo A(fa). Abel (Afa) escoltado por su guardia de corps (Joselette, Alespinar) con Roberto Toppez marcando la cadencia precisa. No podía fallar, y el compacto grupo entró en meta cumpliendo con holgura el objetivo sub40. Ah, también iba Paco G, que ha corrido con precaución debido a su maltrecha pierna y por eso se ha quedado un poco más descolgado.
Aquí tenemos una foto de recuerdo con unos cuantos: ¿quién es quién?
3.1.11
10km San Silvestre Vallecana Popular

2.1.11
Tamara Drewe (Stephen Frears, 2010)
No he visto muchas pelis de Stephen Frears. Más que nada las primeras cuando se estrenaron en los Alphaville (My Beautiful Laundrette, 1985). Luego llegó la deslumbrante Dangerous Liaisons, 1988. The Snapper (Café irlandés) la vi mucho más tarde, en DVD. Y siempre me habían gustado mucho, todas ellas. Supuse, pues, que Tamara Drewe, en cartelera de estrenos, además de la comedia negra que se anunciaba, sería una película bien hecha, interesante, entretenida. Y estaba en lo cierto. Pese a las dificultades de hilvanar un guión suficientemente creíble, las situaciones son tan graciosas como bien resueltas. Una fantasía costumbrista repleta de personajes muy bien caracterizados. Un humor inglés ingenioso y socarrón, nada chabacano. Desde un principio te partes de la risa, y eso ya no para hasta el hilarante final. No es una gran película, pero sí una divertidísima comedia. Que no es poco.
29.12.10
Correr (Jean Echenoz, 2008)

Echenoz al igual que el propio Emil, corre capítulo tras capítulo, explicando tan sólo lo que de verdad interesa en su vida. Para Echenoz el libro es una carrera de 100 metros, nada de maratón. Como una montaña rusa, ahora acelerando ahora frenando, nos presenta de forma concisa y milimétrica la vida del campeón.
De escritura nítida, sencilla y en ocasiones cortante, Echenoz nos confía, a modo de secreto bien guardado, la historia de este corredor por casualidad, pero ganador por empeño, que nada ni nadie en el mundo (ni sus lesiones, ni sus resfriados, ni el dormir poco, ni los propios checoslovacos con su régimen autoritario, ni la tergiversación de sus palabras para obtener determinados titulares en los periódicos y poner así al pueblo entero en su contra) pudieron acabar con sus récords. Poco más se puede decir sobre esta pequeña joya. Un libro para disfrutar de su lectura, que, aunque sea rápida, tanto o más que el propio Emil, nos dejará un muy buen sabor de boca.
Salva G. en LLegir en cas d´incendi
19.12.10
Cto. Madrid Clubes. Cross de Parla
26.11.10
Calambres musculares (Noakes, 2001)
23.11.10
Siete casas en Francia (Bernardo Atxaga, 2009)
Al principio la novela me desconcertó un poco por el argumento, simplemente no me lo esperaba. Una vez entré en él, me fue cautivando. Luego, a dejarse llevar. La capacidad de Bernardo para fabular historias es impresionante, y si a veces le pillo el truco literario es siempre motivo de asombro y admiración. La literatura vasca es pequeña, pero ha aprendido rápido. Poco tiene que envidiar a lo que se escribe actualmente en otras lenguas y culturas.
3.11.10
Maratón de Frankfurt 31.10.10
Final Time 2:55:49 MMP / 46º M45 (388º)
05 21:13 - 10 20:55 - 15 20:50 - 20 20:41 - 1/2M 1.28:11
25 20:34 - 30 20:50 - 35 20:29 - 40 20:53 - M 2:55:49 (4:10/km)

La mamba negra


En el 30 vio a su compi Higi, todo un calvario por delante. Apenas le dio para un breve saludo cariñoso, estaba ya entrando en el trance del 32, allí donde empieza la cuenta atrás, 10, el laberinto alucinógeno del País de las Maravillas, 9, donde no sabes en qué sentido corres, vuelas o caes, 8, donde pasas por la Feria y no sabes si estás al principio o al final, 7, donde un gigante con un martillo enorme golpea machacón mientras tú, en la huida, apenas consigues resbalar, 6, donde él ha llegado hoy tocado por la varita y marca su mejor parcial, 5, donde el largo túnel se arruga entre calles, curvas, gritos, música, sin saber cuándo ni cómo ha ocurrido, 4, donde saluda a Quique, algo desconcertado pero firme hacia la luz, 3, donde todo se ilumina y aparece el gran reloj del conejo blanco, tengo prisa, tengo prisa, me espera la reina de corazones, 2, la serpiente mamba que ataca saliendo del laberinto, 1, la guardia real lanza en ristre, pinchando por toda la pierna al grito de que le corten la cabeza, cero, y en el último segundo te escapas de la pesadilla, entras en la alfombra roja, luces, música, confeti, bailarinas, acción: paseo triunfal, ves al fondo el reloj y ya no importa que marque las horas, sólo deseas avanzar a cámara lenta saboreando cada metro, levantas los brazos, bajas la cabeza, querrías cerrar los ojos y quedarte así un instante, cruzas meta, sonríes todavía crispado, te abrazas al primero que pillas, todos estáis ya en la misma nube aunque cada uno llegó con su viaje particular. Y te relajas. Ahora sí te aparece esa sonrisa que sale de dentro y que te va a acompañar durante mucho, mucho tiempo.

