11.5.10
Lullaby (J.M.G. Le Clézio, 1970)
29.4.10
Bilbao - New York - Bilbao (Kirmen Uribe, 2008)

Los peces y los árboles se parecen.
Se parecen en los anillos. Si hiciéramos un corte horizontal a un árbol veríamos sus anillos en el tronco. Un anillo por cada año transcurrido, es así como se sabe la edad del árbol. Los peces también tienen anillos pero en las escamas. Y al igual que sucede con los árboles, gracias a ellos sabemos cuántos años tiene el animal.
Los peces nunca dejan de crecer. Nosotros no, nosotros menguamos a partir de la madurez. Nuestro crecimiento se detiene, y los huesos comienzan a juntarse. El cuerpo se encoge. Los peces, sin embargo, crecen hasta que se mueren. Más rápido cuando son jóvenes y, a partir de cierta edad, más lentamente, pero sin dejar nunca de crecer. Y por eso tienen anillos en las escamas.
El anillo de los peces lo crea el invierno. El invierno es el tiempo durante el cual el pez come menos, y el hambre deja una marca oscura en sus escamas porque su crecimiento es menor durante esta época. Al contrario que en verano. Cuando los peces no pasan hambre, no queda ningún rastro en sus escamas.
El anillo de los peces es microscópico, no se ve a primera vista, pero ahí está. Como si fuera una herida. Una herida que no ha cerrado bien.
Y como los anillos de los peces, los momentos más difíciles van marcando nuestras vidas, hasta convertirse en medida de nuestro tiempo. Los días felices, al contrario, pasan deprisa, demasiado deprisa, y enseguida se desvanecen.
Lo que para los peces es el invierno, para las personas es la pérdida. Las pérdidas delimitan nuestro tiempo; el final de una relación, la muerte de un ser querido.
Cada pérdida es un anillo oscuro en nuestro interior.
El día que le dijeron que le quedaban pocos meses de vida, mi abuelo no quiso volver a casa. Fue mi madre, su joven nuera, quien lo acompañó a la consulta aquel día. El abuelo escuchó con serenidad lo que contaba el médico. Lo escuchó todo sin decir palabra. A continuación, le dio la mano y se despidió educadamente.
Al salir de la consulta, mi madre no sabía qué decir. Después de un largo silencio, le preguntó al abuelo si se dirigían a la estación. Él respondió que no.
“No vamos a volver todavía. Pasaremos el día en Bilbao. Quiero enseñarte una cosa” le dijo, e intentó sonreír.
El abuelo llevó a mi madre al museo de Bellas Artes de Bilbao. Mi madre nunca olvidaría aquel día; cómo la misma tarde que le anunciaron que se iba a morir, el abuelo la llevó a un museo. Cómo trató, en vano, de que la belleza se mantuviera por encima de la muerte.
Cómo se esforzó para que mi madre guardara otro recuerdo de aquel día tan desgraciado. Mi madre siempre recordaría aquel gesto del abuelo.
Era la primera vez que entraba en un museo.
27.4.10
Aloñako VI Igoera


Así que salgo fuerte subiendo primero hacia el caserío Arregi (100m+) y bajando luego en picado hacia Lamiategi (65m-). En el km2 se coge ya la pista forestal por la que se sube a Urtiagain. Son otros 2km de arbolado en continua y fuerte pendiente (200m+). Justito se puede hacer corriendo, y porque las fuerzas todavía acompañan. En el km3 ya noté que me estaba colando y tuve que aflojar, pues me faltaba el aire.
Al final todo llega, y con el ánimo del público corono el collado:

Aquí se gira a la izquierda, y a correr. Estoy en la cresta de la sierra de Aloña, y hay que aprovechar este falso llano hasta que la pendiente vuelva a ponerse imposible camino de la cruz:

Son otros 2km con desnivel 333m+. En cuanto me resigno a subir andando veo bajar a toda velocidad al primero, Walter Becerra. Aprieto los dientes y me concentro en seguir a ritmo con mis compis ocasionales. Por suerte la niebla no ha dejado hacer estragos al sol:

Cuando al fin coronamos, en loor de multitud, miro el reloj. 1h05min para 8km. Como siempre. Bebo un poco de agua con la vista puesta en las casas de Oñati, pequeñitas, en el fondo del valle. "Aupa, que has venido de tan lejos que bajar al pueblo será ya poca cosa para tí". Así me animan, y salgo disparado cuesta abajo.

Al paso por el km10 toca de nuevo despeñarse por el sendero de cabras. Cuesta abajo, el collado de Belar anuncia ahora la boca del infierno: 575m- en 3km. Bajar deja de ser divertido. De tanto frenar en la pronunciadísima pendiente los cuádriceps se van agarrotando. Para cuando el terreno entra en bosque y correr suelto empieza a ser posible, las piernas están como estacas. Duras, bloqueadas. La zancada es minúscula. El dolor, terrible. Para colmo, noto amenaza de contractura por toda la espalda. Las últimas rampas pronunciadas son una tortura. Gritaría de dolor si tuviera fuerzas. Cuando al fin salgo de mala manera del bosque a la pista asfaltada, no tengo más remedio que pararme. Las piernas, sencillamente, tiemblan y no me sostienen.

Uahhh, qué fuerte. Lo conseguí otra vez. Rápido tomo algo y estiro suavemente. Lo de no poder agacharme, ni bajar escaleras; lo de andar sin doblar lar rodillas por el dolor de las agujetas, eso será mañana, y especialmente el martes, pero también acabará remitiendo. Ahora a disfrutar de lo conseguido, a compartir experiencias, a esperar a Iván, que las estará pasando más canutas todavía, mucho tarda... con el aperitivo que nos han puesto, así da gusto: sidra, buen chorizo cocido, carne con tomate. Aquí todo es lo mejor: la carrera, la organización, el pueblo, la gente... Hasta el año que viene.
26.4.10
Londres es de cartón (Unai Elorriaga, 2009)

Vredaman era una novela menor, con momentos brillantes originalmente contados. Fue mientras la leía que empecé a escribir en el foro de el atleta y con ese nick. También acabó siendo el título de mi blog, así como mi alias por el que algunos me conocen o me tratan.
19.4.10
L´amour dure trois ans (Frédéric Beigbeder, 1997)

Lucy Vincent : Oui, car ce mécanisme est ancré dans nos gènes, c’est un programme génétique. Le comportement amoureux est né, chez l’homme, de la nécessité d’assurer la reproduction de l’espèce. Dans un monde où seuls les plus forts survivaient, il fallait protéger les bébés. Pour survivre, l’enfant a besoin de deux parents. Car un parent tout seul ne peut à la fois le surveiller, l’abriter, aller chercher à manger et se défendre contre les prédateurs. Or, le seul phénomène qui puisse obliger les deux parents à rester unis est l’amour. C’est un processus par lequel deux adultes, mâle et femelle – aujourd’hui, ce pourrait être deux mâles ou deux femelles, l’homosexualité entre tout à fait dans mon discours –, se trouvent merveilleux. Non seulement au point de vouloir rester ensemble, mais aussi d’être mal quand ils sont séparés. L’alchimie cérébrale qui se produit alors crée une addiction et les rend aveugles aux défauts de l’un ou l’autre : elle leur permet de rester ensemble pour la survie de l’enfant.
On pense qu’il existe des facteurs de complémentarité que notre cerveau cherche inconsciemment chez l’autre. Le rôle des odeurs a été mis en évidence. Elles traduisent des informations génétiques concernant le système immunitaire. Le raisonnement est le suivant : si j’ai un système immunitaire qui me protège de tels germes et mon partenaire un système immunitaire qui le protège de tels autres germes, notre enfant disposera d’une vaste gamme de défenses immunitaires. Mais si je prends quelqu’un qui a le même système que moi, mon enfant sera plus faible. Des expériences ont montré qu’un individu préfère quelqu’un qui a un système immunitaire très différent du sien. Les odeurs nous aident donc inconsciemment à choisir notre futur partenaire.
18.4.10
Aloña

13.4.10
Cto. España 1/2 Maratón Vet. (Málaga)
Y amanece el domingo. Medio nublado (biennn) y ventoso (cachisss). Miles de atletas pululando por el estadio. Camisetas de clubs de gran parte de la península. A los catalanes les ha debido pillar muy lejos, pero atletas de clubes vascos hay de todos los colores. A los del campeonato de veteranos nos colocan delante, con 2 dorsales y pegatinas indicando la categoría de 5 en 5 años.
Calentamos brevemente y a la salida. Veo a Miguel Ángel en 1ª fila; también está Manuel, atento a sus posible rivales. Juanjo no andará lejos. A ver qué tal se nos da por equipos. Y ¡pum!, estampida. Una gran manada desbocada al galope. Según rodeamos el estadio veo por delante a Carlos Swede, que tiene tendencia a salir ligerito. Su idea era salir a 3:50 y va más rápido. Intento no cebarme, pues preferiría oscilar a 3:50-3:55. Tras acompañar brevemente al Guadalhorce cerca de la desembocadura, enfilamos la eterna avenida que recorre la playa de la Misericordia con sus espectaculares chimeneas. Paso el km5 en 19:19 (3;52), perfecto.
Al poco se gira en redondo para volver por donde vinimos. Viento de cara, cagüennn. Venga calma, a ver cómo lo apañamos. Me coloco a resguardo de lo que pillo y así se va fenomenal. Pero hay un problemilla. Aquí todos van apiñaos a 3:56 y yo hubiera preferido un poco más rápido. El siguiente grupo por delante está como a 30m. Me abro, pero al instante noto la temeridad de pelearme con el viento. No queda más remedio que aguantar aquí toda la eterna recta y resignarse a perder unos segundos, siempre difíciles de recuperar más tarde. Aún así, al final el grupo se va deshilachando y me quedo sólo delante. Solo contra el viento no bajo de 4min/km. Y al fin se acaba la avenida. Al girar camino del estadio el viento de costado molesta menos y ya puedo acelerar un poco. Paso el km10 en 39:03 (3:55). Se me van un poco los planes.
Veo a Miguel Ángel parado. Qué pasa, le pregunto mientras me anima. Lesión. Era una de nuestras bazas para el campeonato por equipos. Ahora tendré que puntuar yo, pero por mucho que me esfuerce caeremos unos puestos. Y lo del avituallamiento lo llevo fatal. Bebo mal, respiro fatal, me molesta al estómago, hay muchísimo maleducado y la calle está perdida de botellas y tapones peligrosos. En fin, entre una cosa y otra se me va el km11 a 4:01. Vuelvo a entrar en la avenida y voy bien, adelantando corredores poco a poco. Me anima ver pegatinas azules con el nº 45. Son los de mi categoría, y voy dejando atrás a unos cuantos. Veo también a Marisa Madera, que vino con dificultades y va perdiendo fuerzas inevitablemente. Me ofrezco a acompañarla y me dice que tire, que va mal. Sigo a 3:54 y voy alcanzando a Carlos Swede. Parece en dificultades, pues empieza a descolgarse de su grupo. Paso el km15 en 58:43 (3:55). He mantenido la media, pero ahora viene lo más duro y contra viento.
En el mismo giro pillo a Carlos. Le pregunto. Que siga, me dice. Intento enganchar con los de delante, pero es difícil. Cualquier esfuerzo extra contra el viento se nota enseguida. Y al fin encuentro lo que necesitaba. Un bigardo altísimo, la pantalla perfecta. Y como en la vuelta anterior, a resguardo. El problema es que el pobre se lo come todo y no consigue bajar de 4min/km. Pues paciencia y resignación, que tampoco sobran ya las fuerzas. Si al menos apareciera alguno desde atrás para poder engancharme. Pero nada. Por suerte Carlos Swede ya sabía yo que no me iba a abandonar por nada, y consiguió pronto engancharse a rebufo. Y así los tres en fila india hasta el km19 que abandonamos la avenida. Fue girar y largarnos del bigardo (ya le di las gracias por los servicios prestados al acabar, educado que es uno). El estadio se vislumbraba a lo lejos y ya todo era acercarse, rodearlo y entrar a la pista. El km20 ya volvió a 3:56, pero un poco tarde. El paso fue en 1:18:43 (3:56). Pocas fuerzas y poco terreno ya para arañar.
Carlos tiene más ritmo en el último milqui, como en la Intercampus, y se me va adelantando. Al fin entramos en el estadio, 300m. Bastante ambiente en las gradas. Esprinto a ritmo, no me sale un último cambio. Al divisar el reloj de meta veo que bajo de 1:23. Alzo los brazos y entro contento. También pelín insatisfecho, vine a atacar mi marca y me ha faltado medio minuto. Pues hay que estar contento, hombre. Al nivel de mis mejores medios maratones y cumpliendo años. Buena carrera y buen estado de forma. A seguir en este plan, chaval.
Y nada más. Compartir mesa y experiencia con los colegas, volver a Madrid... la playa tendrá que esperar al veranito.
Tiempo: 1:22:56 / 40ºvetM45-49 individual / 5ºvetM45-54 equipos Majadahonda.
6.4.10
Landas de Gascuña 8/9
El sábado hice 17,5km. El plan original era meter aquí un 3 x 4000m rec2min. El 1º a 3:50 y ver si los siguientes era capaz de hacerlos algo más rápido. Pero pronto vi que no tengo ese nivel. Cumplí el primer 4mil y sólo de pensar en otro se me hacía muy cuesta arriba, así que para no bajar el ritmo lo partí en 2 x 2000m. Y la tercera repetición sí decidí hacerla de un tirón, con la curiosidad de ver cuánto resistía. Me salió a 3:57 y con muchas dificultades. Además no estoy acostumbrado a entrenar en asfalto, y me carga mucho. Total, buen entrenamiento pero sensaciones mediocres, dejándome bastante pesimista cara al medio maratón del próximo domingo. Luego se arregló todo un poco con un agradable paseo por el lago en Parentis.
28.3.10
10.000ml Cto. Provincial Absoluto 7/9
En el calentamiento animamos a las chicas, que hacían 5.000ml. Aquí se ve delante a Amaya Sanfabio, que entró conmigo el domingo pasado en la Intercampus:
Y patatín patatán llega nuestra carrera, el Campeonato de Madrid de 10.000ml Absoluto Masculino. Y vaya ambientazo, con muchos atletas conocidos de gran nivel. No sé cuántos éramos al final, pero inscritos había 59. Desde luego la salida estaba llenísima en varias filas. Yo me puse bastante atrás, porque saltaba a la vista el nivel de los participantes. Del club estábamos los dos Juanjos y Pabli, que no me acababa de creer que fuera a doblar. Vaya elemento.
Bien, pues un poco de viento y calor para mi gusto. Como esta guerra no es la mía, me concentro en lo que sé hacer. Poner un ritmo e intentar mantenerlo. Mi idea final tras darle muchas vueltas era hacer bastantes km a 3:45 (1:30/vuelta), y en la parte final acelerar un poquitín si era posible. Nada más salir se hace un corte delante mío y me veo encabezando un grupito. Les debo parecer buena liebre, porque voy clavando las vueltas a 1:30 con precisión absoluta.
Antes del km3 ya llegan por detrás los primeros, Juanjo Crespo entre ellos, que me doblarán 3 veces (yo también doblé a algunos, je je). Los que venían detrás mío, poco a poco van desistiendo hasta dejarme sólo.
En el km6 decido que voy bien así, pero que tampoco me veo para acelerar, así que mantengo el ritmo. Pillo a un corredor de los que se me escaparon de salida (Luismi Canfranc, un gran fondista de mi edad con el que estuve charlando al final) y toda mi atención sigue en clavar los tiempos.
Ya en el km8 llega el momento crítico. Debería intentar acelerar, pero las sensaciones me dicen todo lo contrario. Empiezo a notarme forzado y me cuesta mucho mantener. Cedo sólo 2sg pero entro en el último km perdiendo fuelle. Suerte que esto se acaba. Por fin a falta de 300m me veo cambiando un poco para llegar decente. Puf, necesité un minuto para recuperarme del resuello.
Tiempo 37:35 (29º). Uno es inconformista pero no avaricioso, así que muy satisfecho. Se trataba de la sesión semanal de series largas, sólo que aquí me tocó hacerlas seguidas sin recuperación, je je. De todas formas, creo que las sesiones de entrenamiento en pista las hago demasiado rápidas, porque luego en competición tampoco corro más.
Para acabar la jornada me hice una foto con estos máquinas, a ver si al contacto se me pega algo:
Y bueno, el caso es que correr en pista no debe de castigar mucho las articulaciones. Así que a la noche decidí que el rodaje largo del domingo (23km a 4:40) lo iba a cambiar por acercarme al Medio Maratón de la Ciudad Universitaria y acompañar un tramo a Luimi Pasitos, que está superenforma preparando Mapoma.
Dicho y hecho, allí nos hemos presentado esta mañana. Iba a decir fresca y soleada, pero con el cambio de hora no le hemos dado tiempo al sol para levantarse. Tras saludar a multitud de colegas, se da la salida a las 9:30h. Bajadas, subidas, llano. El perfil es muy variado, pero al rato está claro que vamos a una media de 4:00/km. Completamos bien la primera vuelta de 7km. También la segunda (km12 48:03), pero en el km13 ya le aviso a mi colega que me encuentro forzado y voy a frenar en seco para recuperar, así que le deseo suerte y me quedo. Bebo agua, hago suave los km de subida y estabilizo la parte final a 4:20. Ya muy recuperado, hago el último km por debajo de 4 y entro en 1:27:36. Para ser un entreno, fenomenal. Pasitos sí que aguantó el ritmo como un jabato y entró en 1:24 y pico. Estoy seguro que va a hacer algo importante en Mapoma.
Ala, y aquí va el resto de entrenamientos de la semana para un total de 84km:
- lunes y jueves: 15km
- martes: 10x1.000m rec2´ a 3:39/km
Mañana me voy una semana de vacaciones cerca de Burdeos. Nuevos ambientes para entrenar y última semana fuerte antes de Málaga. Ay que ya no queda nada.
21.3.10
10km Intercampus 6/9


En este enlace se puede ver cómo vamos llegando Marisa, Carlos, yo mismo, Amaya Sanfabio y Quique:
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