El maratón de SS marcó el final de 1 bonita temporada. Diciembre estuve en barbecho. Totalicé 88km entre descansos y molestias. El año pasado me ocurrió igual. Tras el maratón paré, y fue volviendo a la actividad cuando aparecieron todos los males. En los pies. Tampoco me voy a quejar, cualquier otro momento del año me hubiera fastidiado +. Así que... a disfrutar de las navidades comiendo, bebiendo y sin dar palo al agua.
Con el nuevo año retorna la actividad. ¿Que no se puede correr? Pues ya será otra cosa. Las tortugas marinas han evolucionado hasta tolerar el veneno de las medusas, principal componente de su especializada dieta. Mi plan consiste en empezar a correr suave y en pequeñas dosis, e ir avanzando según el pie tolere semejante agresión.
Para completar tan exiguos trotes, unos largos de piscina, algo de elíptica ó spinning, unas maquinitas de gim para coger fuerza... cualquier visita es bien venida siempre que no pretenda quedarse a vivir en casa. Porque a mí lo que de verdad me gusta es... correr por el campo.
Entre pitos y flautas, la primera semana conseguí correr 38km sin grandes molestias. Una sesión típica: 1.000m natación (20min) + 5km a 6´/km cinta + 30min elíptica + musculación de piernas. Con música guapa en el ipod se puede tolerar, aunque me siento como gato encerrado. La natación lo llevo peor. No se me da mal, pero a duras penas consigo no perder la cuenta de los largos que llevo. Si al menos se oyera la Música Acuática de Händel...
El viernes ya no me pude contener. Salí al bosque y me casqué 10km en progresión (de 5´/km a 4´/km). Me costó mucho, me falta fuelle. Pero la gozada de volver a correr por el bosque y lo poco que se quejó el pie me compensó la osadía.
El finde descansé prudentemente y disfruté del Trofeo Páris en la insólita faceta de espectador, animador y fotógrafo. Me lo pasé en grande viendo correr a tantos amiguetes, ya habrá otras ocasiones para darle un poquito de cera. Por la tarde empezó a nevar, y tanto perseveró que por la noche tuvimos visita en el patio:
Esta última semana he seguido aumentando mi tolerancia al veneno y he corrido 52km. El lunes fue precioso. Mediodía blanco y soleado. Salí al monte con Aïnhoa y lo pasamos pipa entre la nieve y el trineo (foto 1). Paisaje espectacular. Y a primera hora de la tarde, en lugar de comer, volví al lugar del crimen con zapas de trail. Una ocasión así no se puede desperdiciar, a saber cuándo se repetirá. Fueron 10,5km un poco por debajo de 5´/km. Tampoco la nieve permitía mayores velocidades. Qué bonito, terreno blando e inmaculado donde apenas se distinguían los senderos. Y buen trabajo para las piernas, como correr por arena de playa.
Hoy domingo, con una mañana nublada y sin frío, ideal para trotar, he salido con mis compis para el primer entrenamiento largo del año. 17km en progresión, empezando a 6´/km y acabando a 4:15/km. Estoy en baja forma, pero es lo de menos. Simplemente poder hacerlo me llena de gozo. Toquemos madera y adelante. Aurrera mutilak!











